Simbología de un Mapa Conceptual

a)  Ideas o conceptos: Cada una se presenta escribiéndola encerrada en un óvalo o en un rectángulo; es preferible utilizar óvalos.


b) Conectores: La conexión o relación entre dos ideas se representa por medio de una línea inclinada, vertical u horizontal llamada conector o línea ramal que une ambas ideas.


Para conexiones y relaciones
 
c)  Flechas: se pueden utilizar en los conectores para mostrar que la relación de significado entre las ideas o conceptos unidos se expresa primordialmente en un solo sentido; también se usan para acentuar la direccionalidad de las relaciones, cuando se considera indispensable.


Para indicar la direccionalidad de las relaciones
 
d)  Descriptores: son la palabra (s) que describen la conexión; se escriben cerca de los conectores o sobre ellos. Estos descriptores sirven para "etiquetar" las relaciones. Tiene gran importancia elegir la palabra correcta; o sea, la que mejor caracterice la relación de que se trate, de acuerdo con el matiz de significado que debe darse con precisión.

 

Procedimiento general para construir un mapa conceptual
 
Primero: Leer un texto e identificar en él las palabras que expresen las ideas principales o las palabras clave. No se trata de incluir mucha información en el mapa, sino que ésta sea la más relevante o importante que contenga el texto.
 
Segundo: Cuando se haya terminado, subrayar las palabras se identificaron;  asegurándonos  de que, en realidad, se trata de lo más importante y de que nada falte ni sobre.

Hay que recordar  que, por lo general, estas palabras son nombres o sustantivos comunes, términos científicos o técnicos.
 
Tercero: Indicar el tema o asunto general y escribirlo en la parte superior del  mapa conceptual, encerrado en un óvalo o rectángulo.
 
Cuarto: Identificar  las  ideas que  constituyen los subtemas ¿qué  dice el texto del  tema o asunto principal? Hay que escribirlos en  el segundo nivel, también encerados en óvalos.
 
Quinto: Trazar  las  conexiones  correspondientes  entre  el  tema  principal  y  los subtemas.
 
Sexto: Seleccionar y escribir el descriptor de cada una de las conexiones que se acaban de trazar.
 
Séptimo: En el tercer nivel se deben colocar los aspectos específicos de cada idea o subtema, encerrados en óvalos.
 
Octavo: Trazar las conexiones entre los subtemas y sus aspectos.
 
Noveno: Escribir los descriptores correspondientes a este tercer nivel.
 
Décimo: Considerar si se requieren flechas  y, en caso afirmativo, trazar las cabezas de flecha en los conectores correspondientes.

A continuación se incluye el mapa conceptual del procedimiento anterior de manera simplificado.
 

 

 

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